
Así lo aseguró el presidente global de la división Farmacéutica de la gigante alemana, Dieter Weinand, al abordar hoy en una entrevista con Efe las perspectivas de la compañía ante el fin de la patente en 2024 de uno de sus medicamentos más vendidos, el anticoagulante Xarelto, y el impacto de la adquisición de la estadounidense Monsanto, líder en ingeniería genética de semillas y en producción de herbicidas como el glifosato.
EFE