Los voluntarios lo emplean para comunicarse durante las búsquedas entre los escombros.
Puño en alto. Rescatistas y voluntarios buscan víctimas del terremoto entre los escombros. (David De La Paz/Zuma Press/dpa)
Entre los escombros que dejó el temblor, los expertos coinciden que todavía puede haber sobrevivientes.
Por eso, el silencio en las búsquedas se transforma en una herramienta clave para escuchar cualquier pedido de auxilio entre los edificios derrumbados.
Equipos de rescate trabajan entre los escombros de los edificios colapsados en Ciudad de México EFE/Sáshenka Gutiérrez
De ese modo, entre los rescatistas se comunican a través de un sistema de señas que debe seguirse a rajatablas y que por estas horas es compartido por miles de personas en las redes sociales.
El puño en alto es la señal más esperada. Significa el pedido de «silencio» que llega cuando alguno de los voluntarios alcanza a percibir voces o algo que dé esperanza de vida debajo de las ruinas.
La palma de la mano en alto es el pedido para que «nadie se mueva», al tiempo que un dedo indicando al cielo se entiende como «sigamos trabajando».
Otra señal vital es las dos manos extendidas hacia arriba que equivale a «necesitamos agua».
En todo el país, además, fueron abiertos centros de acopio para recibir víveres, objetos de uso personal y comida, así como utensilios de apoyo para remover los escombros.
Fuente: agencias y el Clarin
