El tiroteo ocurrió en la localidad de Sutherland Springs, cerca de la ciudad texana de San Antonio, durante el servicio dominical.

Se informa que el ataque habría dejado 27 víctimas mortales y 24 heridos, según medios. Entre las víctimas hay algunos niños, informa el diario local Wilson County News.
El propio atacante ha sido abatido por Policía tras una persecución, informa CBS.
Una mujer que trabaja a unos metros de la iglesia atacada, declaró a la cadena MSNBC, que oyó disparos de «una arma semiautomática».
Los agentes del FBI y de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) se encuentran en el lugar del crimen para investigar los hechos.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, y el gobernador de Florida, Greg Abbott, han expresado sus condolencias a las familias de las víctimas, a través de sus cuentas de Twitter.
RT
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