La convocatoria de un referéndum de independencia en Cataluña, que tuvo lugar el 1 de octubre y suspendido por el Tribunal Constitucional, ha desembocado en un choque institucional y legal sin precedentes entre el Gobierno español y las autoridades catalanas.
El día de la votación se produjeron enfrentamientos entre los agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil y los votantes. Más de 890 personas recibieron asistencia médica por la actuación policial. Los Mossos d’Esquadra, por su parte, fueron acusados de no haber impedido la votación. La Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) tachó su comportamiento de «vergonzoso e indigno» por atacar a los agentes de la Benemérita.
RT