Derechos Humanos, había 11 niños entre las víctimas, que murieron por asfixia en Jan Sheijun, en la provincia de Idlib. Los afectados sufrieron desmayos, vómitos y echaban espuma por la boca. Mientras atendían a los sobrevivientes, el hospital local fue bombardeado.
Según la ONG, que desconoce de qué tipo de gas se trata, los civiles murieron por asfixia en Jan Sheijun, en la provincia de Idlib. Decenas más sufrían problemas respiratorios y otros síntomas. Varias personas «murieron tras ser trasladadas a los hospitales. Todas son civiles», precisó a la AFP Rami Abdel Rahman, director de la organización.
El OSDH, basado en Gran Bretaña y que cuenta con una vasta red de fuentes en Siria, no pudo decir si los bombardeos provenían de aviones del ejército sirio o rusos, aliados del régimen.
La ONG indicó que, según fuentes médicas en el terreno, se habían producido desmayos, vómitos y las víctimas echaban espuma por la boca.
Fotos de activistas mostraban a voluntarios de los Cascos Blancos, los socorristas sirios en zona rebelde, ayudar a los heridos rociándolos con agua y al menos dos hombres con espuma blanca alrededor de la boca.
La provincia de Idlib se encuentra controlada mayoritariamente por una alianza de rebeldes y yihadistas y es bombardeada regularmente por aviones del ejército sirio y de Rusia, así como de la coalición liderada por Estados Unidos para neutralizar a los yihadistas.
Familias enteras que dormían fallecieron en el ataque, que ocurrió poco antes de las 7 (hora local, 5 GMT), informó el presidente del Consejo Local, Osama al Siada. También señaló que aviones de las fuerzas gubernamentales efectuaron cuatro bombardeos con proyectiles que contenían gas cloro y gas sarín en distintas áreas de Jan Shijún.
Horas después, un cohete cayó sobre el hospital en el que se trataba a las víctimas, destruyendo parte del edificio, según reportó un corresponsal de AFP. El Observatorio informó que «aviones de guerra de origen desconocido» realizaron el ataque sobre el centro médico.
Por su parte, medios cercanos al régimen sirio indicaron que las fuerzas de Al Assad atacaron una fábrica de gas yihadista y negaron el uso de armas químicas.