América Latina revela su potencial energético en la Expo Astaná 2017 con la aspiración de convertirse en uno de los centros mundiales de la materia en el futuro.
A pesar de la vasta riqueza de hidrocarburos que poseemos en nuestro planeta, sus reservas son limitadas. Por ello, la gran mayoría de las naciones del mundo están trabajando en la optimización y creación de nuevos procesos tecnológicos para maximizar no solo las energías no renovables sino para proyectar un futuro donde las energías verdes jueguen un mayor papel. Los países de América Latina no son la excepción. Los portavoces de estas naciones en el evento Expo Astaná 2017, que se desarrolla en la capital kazaja bajo el eslogan Energía del Futuro, brindan, en entrevista con RT, detalles sobre las potencialidades y sus planes para la seguridad energética mundial.
De acuerdo a la transnacional British Petroleum (BP por sus siglas en inglés), las reservas mundiales probadas de petróleo son suficientes para asegurar el consumo mundial solo unos 51 años, mientras que las de gas podrían satisfacer la demanda global apenas un año más con la condición de que se mantenga la presente tasa de producción.
Estas cifras y el problema del cambio climático son retos que los gobiernos, empresas, instituciones y resto de actores de la economía mundial afrontan en estos momentos.
RT
