Hablar puede salvar una vida. Escuchar también.
El suicidio es un problema de salud pública que puede afectar a personas de diferentes edades y condiciones. Detrás de una crisis pueden existir múltiples factores: sufrimiento emocional intenso, pérdidas, aislamiento, problemas familiares o económicos, experiencias traumáticas, dolor crónico, entre otros. No existe una única causa.
La buena noticia es que la conducta suicida puede prevenirse. Reconocer las señales de alarma, acercarse sin juzgar y buscar ayuda profesional puede marcar una diferencia.
⚠️ ¿Qué señales debemos observar?
Una persona que atraviesa una crisis puede presentar algunos cambios como:
Hablar de sentirse sin esperanza, sin salida o como una carga para los demás.
Expresar deseos de morir o de no querer continuar viviendo.
Aislarse de familiares, amigos o actividades que antes disfrutaba.
Presentar cambios importantes y repentinos de ánimo.
Mostrar alteraciones en el sueño o el apetito.
Perder interés en actividades habituales.
Despedirse de personas cercanas de una manera inusual.
Regalar pertenencias que tienen un valor especial.
Presentar un aumento de conductas de riesgo.
Hablar directamente de pensamientos o planes relacionados con la muerte.
Estas señales no permiten predecir por sí solas lo que ocurrirá, pero sí indican que es importante prestar atención y buscar apoyo.
❤️ ¿Cómo ayudar a una persona que nos preocupa?
1. Acércate y pregunta.
Puedes decir: “He notado que no estás bien. ¿Quieres contarme qué está pasando?” Si existe preocupación por pensamientos suicidas, también se puede preguntar directamente. La OMS indica que hacerlo no provoca que una persona tome esa decisión.
2. Escucha sin juzgar.
No minimices lo que siente con frases como “eso no es para tanto” o “tienes que ser fuerte”. Escuchar con calma puede ayudar a que la persona no se sienta sola.
3. No prometas guardar el secreto.
Si existe riesgo, es importante involucrar a un adulto de confianza, familiar, profesional de salud u otra persona que pueda ayudar.
4. Busca ayuda profesional.
Acompañar a la persona a solicitar atención médica o psicológica puede ser un paso fundamental.
5. Si existe peligro inmediato, actúa.
No dejes sola a la persona y busca ayuda de emergencia o atención sanitaria inmediata. También es importante reducir, con ayuda de un adulto responsable, el acceso a elementos con los que pudiera hacerse daño.
📞 En Colombia hay ayuda
El Ministerio de Salud informa que la Línea 106 ofrece orientación en salud mental, apoyo emocional e intervención en crisis, de manera gratuita y 24/7. También existen líneas territoriales de atención.
En Barranquilla y su área metropolitana, el directorio del Ministerio de Salud registra la Línea de la Vida: (5) 339 9999, con atención las 24 horas.
Si hay una emergencia inmediata, busca atención de urgencias o comunícate con los servicios de emergencia de tu localidad.
🫶 Una conversación puede ser el primer paso
No siempre podemos saber lo que alguien está viviendo detrás de una sonrisa, una publicación en redes sociales o un aparente “estoy bien”.
Por eso, preguntar, escuchar, acompañar y buscar ayuda profesional puede hacer la diferencia.
Si estás pasando por una situación difícil, no tienes que enfrentarla en silencio. Habla con alguien de confianza y busca ayuda.



