Coger un taxi volador ya ha dejado de ser ciencia ficción.

En China ya se están probando drones para pasajeros, que pueden realizar viajes de hasta 21 minutos a una velocidad de entre 80 y 120 kilómetros y a una altura de hasta 1.000 metros.

Antes de iniciar el viaje, se hace una comprobación técnica de las hélices y se prepara todo en una sala de control, desde donde se dirige y conduce el dron, que destaca por ser autónomo y en el que hay espacio para dos pasajeros que deben ajustarse el cinturón antes de despegar.

La corresponsal de RTVE en Asia-Pacífico, Mavi Doñate, ha sobrevolado la ciudad china de Cantón desde uno de estos drones y asegura que la sensación que ha tenido es «de estabilidad», aunque recalca que «impresiona que no haya piloto».

El dron, desarrollado por una compañía en Guanzhou –la primera compañía en hacerlo en el mundo–, ya se probó en diciembre del año pasado con pasajeros dentro y ahora está pendiente de la autorización final del Gobierno chino, por lo que en tan solo unos meses los taxis voladores podrían convertirse en una realidad en el país.

La compañía emplea redes 4G para monitorizar drones en todo el país y puede controlar hasta 10.000 aparatos sin problema desde las tres salas de control que hay en China, según explica a RTVE el subdirector de la empresa, Xu Huaxiang, quien ha añadido que estos drones servirán para aliviar el tráfico en las grandes ciudades y para que los turistas puedan ver espacios naturales.

Se trata del dron más evolucionado de una serie que incluye uno de los aparatos que ha servido para llevar medicinas a zonas remotas durante la pandemia de la COVID-19. Unos mecánicos norteamericanos aseguraron en 1957 que una década más tarde llegarían los coches voladores y, aunque se ha tardado un poco más, el hecho de poder coger un taxi volador ya ha dejado de ser ciencia ficción.

Rtve Noticias

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