Las niñas, niños y adolescentes tienen voz y derecho a participar
Desde la Veeduría Mujer y Género hacemos un llamado al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar – ICBF, frente a las recientes declaraciones de su directora María Carolina Restrepo Cañavera, sobre la capacidad de niñas, niños y adolescentes para pensar, decidir y expresarse, así como frente a sus señalamientos sobre el colectivo Resistencia Chiquita.
Recordamos algo fundamental:
* Las niñas, niños y adolescentes son sujetos de derechos, no objetos de protección.
* Tienen derecho a ser escuchados, expresar sus opiniones y participar en las decisiones que les afectan, de acuerdo con su edad y desarrollo, este principio hace parte de los estándares internacionales de derechos de infancia y de múltiples programas de salud mental, prevención de violencias y protección integral.
* El adultocentrismo también puede silenciar
* Ser niño no significa no pensar.
Ser niña no significa no tener voz.
Ser adolescente no significa que su opinión carezca de valor.
* La responsabilidad adulta consiste en acompañar, proteger y orientar, reconociendo al mismo tiempo sus capacidades progresivas y su derecho a participar.
Sobre Resistencia Chiquita
Si existen evidencias de instrumentalización política de niñas, niños o adolescentes, deben investigarse y actuar conforme a la ley. Pero no podemos convertir la sospecha de instrumentalización en una descalificación de la participación infantil.
Las niñas, niños y adolescentes también tienen derecho a organizarse, expresarse, cuestionar las violencias y levantar su propia voz.
Una infancia protegida no es una infancia silenciada.
Por ello, hacemos un llamado al ICBF a garantizar que su discurso y sus actuaciones estén guiados por el enfoque de derechos, la participación infantil, la autonomía progresiva y la protección integral, evitando reproducir discursos adultocéntricos que desconozcan la capacidad de niñas, niños y adolescentes para pensar, opinar y participar.
Veeduría Ciudadana Nacional de Mujer y Género


