Varios meses después de haberse firmado el contrato para la entrega de los fármacos, el regulador del país sudamericano continúa haciendo declaraciones contradictorias.

Imagen ilustrativaFoto: Shutterstock

En medio de la incertidumbre sobre la vacunación con Sputnik V en Brasil, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) de ese país asegura que no ha puesto ningún tipo de restricciones adicionales para la importación del medicamento ruso.

El regulador sanitario respondió de esa manera al anuncio del Consorcio Nordeste —que agrupa a nueve estados brasileños— sobre la suspensión del contrato con el Fondo Ruso de Inversiones Directas (RDIF) sobre el suministro del fármaco debido a nuevas limitaciones.

En concreto, el gobernador de Piauí, Wellington Dias, ha destacado que el país tiene vacunas disponibles, pero que estas no se pueden aplicar por la decisión de Anvisa.

Tras una reunión con los desarrolladores de la Sputnik V, el alto funcionario calificó la situación de lamentable y, además, advirtió que los medicamentos pueden acabar desperdiciados.

Según Dias, de confirmarse el rechazo de la compra de las dosis, el RDIF ha decidido enviarlas a otros países de la región. En particular, a México, Argentina y Bolivia.

Ante la falta de una confirmación oficial, los medios de los otros países latinoamericanos han celebrado la noticia. En los periódicos han aparecido titulares como «México gana la lotería» y «37 millones de vacunas serían enviadas a México».

En opinión del analista internacional Javier Martínez, son «incomprensibles los cambios y bandazos del Gobierno de Brasil con respecto a un contrato que se firmó por parte de Brasil con el Instituto Gamaleya y el Fondo Soberano de Rusia en marzo de 2021».

«Han puesto toda serie de trabas desde aquel momento para esas 37 millones de dosis, que por cierto ya el millón de dosis se tendría que empezar a distribuir entre los nueve estados del noreste, que son los más pobres y los más castigados por la pandemia«, manifestó el experto.

Además, Martínez considera que «lo que es incomprensible es que las razones que arguyen no son razones. En esta ruptura unilateral de este contrato no hay condiciones distintas a cuando se firmó. Por lo tanto, que la Anvisa diga que no hay problema pero que [las dosis] no están en el plan nacional de inmunización y que falta licencia para importar, estas mismas condiciones estaban cuando se firmó».

«Y por parte de los otros estados, en este caso México, Bolivia y Argentina, contentos de poder recibir dosis para poder inmunizar a su población», resumió el analista.

RT

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