Por. Alberto Agámez Berrío
Terminó el campeonato mundial sub 23 en Barranquilla y Montería y Colombia cumplió en lo que tiene que ver con la organización del evento, mas no así en la parte deportiva, ya que todos esperábamos al seleccionado colombiano jugando la llamada ‘Súper Ronda’ en el estadio Edgar Rentería, el escenario de moda en Colombia, y no porque sea nuevo, sino por la calidad del estadio; su comodidad, lo que hace que sea un estadio donde se puede ir en plan familiar con la certeza que los pequeños y los adultos se van a sentir a gusto, aunque se trate de un ‘doble header’; la belleza, sobre todo para los narradores, más, si es de día, ya que disfrutar de la vista del rio grande de La Magdalena en todo su esplendor cuando salen o entran los barcos, hasta logran que el mas beisbolero del planeta se confunda entre el panorama del rio y la emoción de un cuadrangular.
El estadio Edgar Rentería tiene magia, se demostró en la final del mundial, estuvo lleno a pesar de que no estaba el seleccionado colombiano, el público se mantuvo hasta el final del juego entre Japón y México, que ganó en extra ining el equipo de los manitos.
Entre el mes de Julio cuando se inauguró y el final del mundial se ha jugado en el gramado del estadio Edgar Rentería casi todas las semanas, pero los 29 juegos en los diez días que demoró el mundial fueron la prueba definitiva, ya que el lunes 30 ese terreno estaba esperando más spikes con el verdor levemente opacado pero nada que no podamos ver en todo su esplendor cuando se inauguré la temporada de bésibol profesional 2018-2019.
Me imagino que si hilamos delgadito nos vamos a encontrar con algunas fallas, pero soy de los convencidos que la perfección sólo existe en nuestras mentes, por tanto, los detalles son tan pequeños que se podrán arreglar sobre la marcha.
Ganamos todos con el estadio Edgar Rentería, ganamos porque regresan Los Caimanes a Barranquilla y regresan a un escenario donde seguramente barranquilleros con varios lustros sin ver un partido de béisbol en vivo van a volver a vivir de cerca las emociones que depara la pelota caliente. Un escenario como ese marcará una nueva era en el deporte barranquillero, me atrevo a aposta cien a uno que en pocos años tendremos aficionados menores de 20 años ahorrando para pagar su boleta en el Edgar Rentería.
Hoy me atrevo a invitar a todos los barranquilleros para que a partir del 2 de noviembre vayan en masa al estadio a apoyar a Los Caimanes con la seguridad que estarán en un escenario cómodo, donde se puede ir acompañado de toda la familia con la certeza de que nadie se desesperará para que termine el juego por estar incomodo, no, En el estadio Edgar Rentería se encontrará todo lo que s necesita para pasar una tarde-noche en familia. Los esperamos.
