- La Semana Santa se consolida como una temporada turística estratégica, impulsando la dinámica económica del país a través de una mayor movilización de viajeros.
- Se espera la circulación de 4 millones de viajeros por vía terrestre y cerca de 1.9 millones de pasajeros por vía aérea.
La Semana Santa, además de ser una de las celebraciones religiosas más importantes de Colombia y el mundo, se ha consolidado como una de las temporadas turísticas clave del país. Durante estos días se registra un aumento significativo en la movilización de viajeros, motivados tanto por el recogimiento espiritual, como por el interés de conocer nuevos destinos.
“Basados en el comportamiento observado en la Semana Santa del año anterior, desde ANATO estimamos que para 2026 se mantendría una tendencia positiva en la movilidad de viajeros, con flujos migratorios cercanos a los 700 mil movimientos entre entradas y salidas, lo que representaría un crecimiento cercano al 14%, frente a Semana Santa 2025. Entretanto, se espera que más de 4 millones de viajeros se movilicen por vía terrestre y cerca de 1.9 millones de pasajeros por vía aérea, donde el 64% sea por tráfico nacional y el 36% por internacional, esto representaría un crecimiento aproximado entre 3% y 4% frente a 2025.”, afirmó Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de ANATO.
La temporada de Semana Santa en Colombia se divide entre la fe tradicional y la aventura en destinos emergentes. Dentro de la oferta turística para esta temporada se destacan dos tipos de experiencias. Por un lado, los destinos asociados al turismo religioso y patrimonial, reconocidos por sus procesiones, arquitectura colonial y relevancia histórica, entre los que se encuentran Buga (Valle del Cauca), Popayán (Cauca), Mompox (Bolívar), el Santuario de Las Lajas (Nariño) y Chiquinquirá (Boyacá).
Por otro lado, se posicionan destinos enfocados en la naturaleza y la aventura, donde los viajeros encuentran paisajes únicos y experiencias de desconexión, como el Desierto de la Tatacoa (Huila), el Cabo de la Vela (La Guajira), las Ventanas de Tisquizoque (Santander), el Nevado del Cocuy (Boyacá) y los Cerros de Mavecure (Guainía).
La combinación de estas experiencias evidencia la evolución del turismo en Colombia, en donde la tradición religiosa se complementa con nuevas motivaciones de viaje, ampliando la oferta turística, fortaleciendo el posicionamiento del país como un destino competitivo a nivel internacional y convirtiéndose en una oportunidad para que las Agencias de Viajes dinamicen su portafolio.
Fuente: Migración Colombia, Aerocivil y Ministerio de Transporte.


