El presidente estadounidense, Donald Trump, propondrá este jueves un presupuesto federal que incluye un alza en la partida destinada a la defensa, acompañada de recortes en las reservas a la diplomacia y la protección ambiental, informó la Casa Blanca.
Trump propuso efectivamente reducir en un 31% los fondos de la agencia de protección ambiental de Estados Unidos (EPA), según el texto divulgado este jueves, que dispone un recorte de 2.600 millones de la EPA, en especial mediante una drástica reducción de aproximadamente un quinto de sus empleados, unos 3.200 puestos.
Por otra parte, el proyecto presupuestario asigna un paquete de 2.600 millones de dólares para el inicio de «planificación, diseño y construcción» del controvertido muro en la frontera con México, informó la Casa Blanca. Además asigna fondos de 314 millones de dólares para contratación y entrenamiento de 500 agentes fronterizos y 1.000 agentes migratorios. Ese personal tendrá la tarea de reforzar la «integridad del sistema migratorio» así como también «identificar y remover aquellos que ya están en Estados Unidos y han ingresado ilegalmente».
En cuanto al cambio climático, Trump apuesta por eliminar las aportaciones estadounidenses a programas de la ONU sobre el tema, incluyendo la participación de Estados Unidos en el Fondo Verde de la ONU para el Clima.
– Primer prespuesto Trump –
Se trata del primer proyecto de presupuesto de la administración Trump, en un documento que se propone traducir en números las ambiciosas promesas formuladas durante la campaña electoral.
El documento establece un aumento de 54.000 millones de dólares al presupuesto destinado a la defensa, un sector que ya posee un presupuesto equivalente a la suma de las siete naciones que le siguen en materia de armamento.
En tanto, el proyecto determina un enorme recorte de aproximadamente 28% en los recursos del Departamento de Estado, en particular en las reservas para la ayuda internacional al desarrollo.
Esta decisión en particular deberá tener efectos inmediatos en la contribución, por ejemplo,a agencia de las Naciones Unidas, lo cual tendría un impacto global.
El secretario de Estado, Rex Tillerson, dijo en Tokio que estaba dispuesto a asumir el desafío de ajustar el presupuesto de la máquina diplomática estadounidense.
«Claramente el nivel de gastos que el Departamento de Estado había adoptado era insostenible. Ahora seremos capaces de hacer mucho más con menos dólares», dijo Tillerson durante una conferencia de prensa.
Añadió que el Departamento de Estado estaba saliendo de una fase de presupuesto «históricamente alto».
Este proyecto para ser enviado al Congreso, sin embargo, cubre apenas una fracción del presupuesto federal de aproximadamente 3,8 billones de dólares, dominado por los gastos de salud y pensiones, entre otros. El documento aún será el objeto de negociaciones por cada párrafo del texto.
Por eso, más que un producto acabado el proyecto de presupuesto de Trump debe ser visto fundamentalmente como una declaración de sus prioridades políticas.
El presidente republicano busca recurrir a su base para dejar de lado un escenario marcado por constantes controversias por sus quejas públicas en la red Twitter, la alegada interferencia de Rusia en las elecciones del año pasado y la amarga reacción del Congreso a su propuesta de reforma del sistema de salud.
De acuerdo con el instituto Gallup, Trump tiene un nivel de aprobación de. 40%, el nivel más bajo para cualquier presidente estadounidense de la era moderna con apenas semanas en la Casa Blanca. Pero su retórica sobre seguridad le trajo muchos votos. Un sondeo realizado por Economist/YouGov mostró que un 51% de los republicanos cree que Estados Unidos será un lugar más seguro al fin de su mandato.
Este proyecto de presupuesto también servirá como una señal para el mundo de los efectos reales de la decisión de Trump de poner a «Estados Unidos en primer lugar».
En una reciente carta abierta, más de 120 generales y almirantes recordaron a la Casa Blanca una frase pronunciada por el ahora secretario de Defensa, Jim Mattis: «Si no se brinda presupuesto suficiente al Departamento de Estado, es necesario comprar más munición».
Imagen: AFP/Archivos / Saul LoebEl presidente estadounidense, Donald Trump, a su llegada al portaviones USS Gerald R. Ford, en Newport News, Virginia, el 2 de marzo de 2017