
«Será un partido de vuelta de ida y vuelta», dijo este sábado Pékerman en rueda de prensa. Y en ese escenario Colombia se siente cómodo. Por lo visto en los últimos tiempos, la Selección se mueve mejor en el golpe a golpe. Su problema ha venido cuando ha tenido que llevar la iniciativa del juego. La defensa de Colombia sufre cuando con la línea alta y en estos momentos, para ser sinceros, no tiene la capacidad de ganar dominando los partidos. Sus virtudes se aprovechan con espacios por delante y la defensa gana en contundencia cuando tienen las líneas juntas. El ataque en estático es uno de los principales deficits. Colombia buscará el vértigo y que la superior calidad de sus jugadores de arriba acaba imponiéndose sobre el césped.



En Polonia también sienten la presión. El mejor equipo de la clasificación europea dejó muchas dudas tras su encuentro con Senegal. Dependen excesivamente de la renta goleadora de Lewandowski. Si se frena al delantero del Bayern, Colombia ganará muchas opciones. ‘Kuba’ Blazczsykowski regresa al once. Además de estos dos habrá que estar atentos a la calidad de Zielinski, el mejor socio de Lewan en el campo. La estrategia a balón parado será uno de los grandes exámenes de los nuestros. Es uno de los fuertes de Polonia y Colombia ya recibió un gol contra Japón de esta maner, teniendo en cuenta que los nipones ni siquiera se acercan a la estatura de los polacos.

