La situación social de Colombia es cada día peor, desesperante, parece no tener solución, se vive en un diálogo de sordos, en donde los de un lado aseguran tener la razón y tildan  a los demás de flojos, envidiosos, pro guerrilla y tantas cosas que, hacen parecer irreconciliables debido a que esa parte tratada así, tampoco afloja y cada vez que puede arremete diciendo que les han quitado la posibilidad de salir adelante y dan pocas posibilidades de llegar a un acuerdo que no sea imponiendo sus ideas.

Un pueblo que le tocó luchar desde sus inicios contra los esclavistas españoles, se acostumbró a la ley de “el más vivo”, “de que te las picas”, “tú no eres nadie”, y de un tiempo para acá, “¡Olvídate!”; con el paso de los años, esas expresiones se fueron convirtiendo en especie de mandamientos a los que se debía honrar para salir adelante son dejarse superar por nadie.

Varias veces me contó mi padre que uno de sus amigos se desterró del pueblo porque desde Cartagena le fueron a revisar sus cuentas de Tesorero del municipio, corría el final de la década de los cincuenta y el funcionario le dio a conocer las consecuencias que tendría el hecho de tener un faltante de 12 pesos; si, 12 pesos de la época que lo llevarían a prisión, según vociferaba el delegado de la gobernación de bolívar por eso una madrugada no esperó que amaneciera y se marchó del pueblo. Seis meses después encontraron que en un cuaderno marca Titan y de 52 hojas, estaba anotado el gasto de los 12 pesos y el recibo firmado de los contratistas, sus familiares le pidieron que podía regresar, pero ya consideraba que su honor estaba manchado y contestó que, “ya mi nombre está en la calle y más son los que seguirán pensando que soy un ladrón”. “Ese si era un hombre honesto” me dijo mi padre varias veces refiriéndose al viejo Tesorero de mi pueblo

El Tesorero se fue del pueblo. Si lleváramos esa cantidad de moneda de hoy, estuviéramos hablando de 12 millones de dólares y los implicados mostrando la cara y exhibiendo su hazaña como trofeo de guerra y parte de su currículo, para que un jefe político lo tenga en cuenta como un hombre que “sabe trabajar” y que no se arruga.

Se hizo tan normal la sinvergüenzura que no existe pueblo de nuestro país que no tenga funcionarios con diplomas falsos o miles de cartones de seminarios mostrados como posgrados importantes.

Todas esas expresiones torcidas, han degenerado en cantidad de argumentos tan repugnantes como las mismas frases debido a que la vergüenza comenzó a desaparecer y como tal, puedes mostrar delitos como actos de valor y ante una sociedad podrida terminan limpiándose de tal manera que los delincuentes creen que son ejemplos y los honestos estúpidos envidiosos.

Estando en la escuela primaria le escuché decir a uno de mis maestros, que “la persona que constantemente hablaba de los envidiosos, es porque su naturaleza es la de un envidioso y lo que muestra como motivo de envidia, seguro no lo obtuvo de buenas maneras”; después nos explicaba que cuando usted tiene algo que logró de buena forma no se imagina que se lo envidian.

Traigo este tema de la envidia, porque con frecuencia leo que quien habla de desigualdad es por resentimiento o envidia. Debería aplicar lo contrario para los que recibieron una jugosa herencia y la dilapidan, no creo que se alegre alguien por eso. No, la desigualdad es un hecho real y quien la menciona no es por envidia o avaricia.

Un colega ingeniero me comentaba a mediados del año 2020 que desde 2004 cuando dejó de trabajar en el Cerrejón no había levantado nada dentro de la profesión y le tocó desempeñarse como conductor, pero en diciembre cuando volvimos a hablar me comentaba que en Colombia no había trabajo por la cantidad de venezolanos que llegaron y se regalaban, ya no recordaba que cuando lo despidieron no había llegado un venezolano buscando trabajo en nuestro país. Él trabajó y se defendió honestamente, pero también cayó en el juego de que nuestro Colombia estaba bien hasta cuando llegaron los vecinos gracias a Chávez y Maduro, respectivamente.   

Esa conducta nos ha llevado a pensar que quien denuncia a los corruptos es por odio e incapacidad y lógicamente, “envidia porque no le han dado chance”

Todo eso ha hecho que vivamos oyendo, un diálogo de sordos, en donde cada uno sin oír a su interlocutor es capaz de matar. Arranca diciéndole que “tú no eres más vivo que yo”, pasando a “has lo que quieras” y como cada uno se va convencido que tiene la razón en público, pero en privado se da cuenta que está errado, su solución es matar, sobre todo porque sabe que, en medio de esta podredumbre, el crimen es un acto de honor.

Un sencillo ejemplo de lo anterior, lo vemos a diario en las calles cuando un auto queda frente a una carretilla, el primero siente que su naturaleza no le permite retroceder, aunque se dé cuenta que el carretillero quedó bloqueado, de pronto hasta saca una pistola, pero si el bloqueado es el del auto, el carretillero piensa que hacerse a un lado es un acto de cobardía y no se lo van a ganar de carro, saca una varilla para resolver algo tan sencillo.

No sé quien escribió la letra pero se lo he escuchado a Rolando La Serie, Cambalache, eso somos en Colombia, usted reúne el primer millón en negocios torcidos, sigue y poco a poco se va metiendo en la sociedad y termina dictando catedra de honestidad y ética, se busca un diploma y accede a un cargo sin merecerlo o la más fácil, no estudia un carajo, se mete a político, llega a Senador ya que el único requisito es tener cédula de ciudadanía y saber dónde están los mochileros para convertirse en un Padre de la Patria, siendo congresista le queda fácil burlarse de los ingenieros, abogados y médicos dictando cátedra de todo y sobre todo se vuelve rico.

Dejo hasta aquí porque no quiero terminar de envidioso, flojo y repartidor de odio. Sigamos en medio de este, Dialogo de Sordos envalentonados.

Alberto Agamez Berrio

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JANET FERREIRA Periodista orgullosamente Colombiana, enamorada de mi hermosa Barranquilla, la ciudad portuaria más Importante del país, conocida como la Puerta de Oro de Colombia. Soy esposa, madre e hija y sé lo importante que es estar bien informada. Actualmente soy coodirectora de MAGAZIN ESPECTACULAR, programa Radial Diario por el dial 1220 AM. Me siento hoy emocionada de presentarles el portal TE LO CUENTO YA (www.telocuentoya.com), para tenerlos al tanto del acontecer mundial y local en economía, deporte, cultura, tecnología, farándula y demás temas de actualidad. Por mi participación en varios talleres de actuación fui llamada a participar en algunas películas, la última vivo en el Limbo (Dago García) 2015 y novelas, la última Niche Orquesta Salsa 2014. Representé al departamento del Atlántico en el Reinado Señora Colombia 2009. Diplomados: Diplomado Carnaval, Arte, Patrimonio y Desarrollo en la Universidad del Norte, de Barranquilla. Diplomado Liderazgo en las Organizaciones en la Universidad Autónoma de Barranquilla. Seminarios y Talleres: Social Media de Periodismo ( Electricaribe). Procesos de Selección Vinculación y Permanencia Laboral en Tecnicor. Sistema de gestión, calidad en Tecnicor. Seguridad y salud Ocupacional en Tecnicor. Desarrollo de Habilidades para el Crecimiento Personal en Tecnicor. Twitter para Negocios. Distintas formas de Narración del Carnaval Barranquilla.

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